sábado, 19 de marzo de 2011

SABER ...ES SALUD

ECUANIMIDAD: una palabra que la escuchamos quizás a diario, pero que poco la practicamos...


"Mientras veo las diversas situaciones, buenas y malas, necesito mantener la ecuanimidad.
La fealdad no me torna feo ni la tristeza me deja triste.
Los éxitos no me hacen perder la cabeza ni los fracasos me arrasan.
Si es así, la vida no se alterna entre grandes expectativas e igualmente grandes decepciones...
La insatisfacción nace de la falta de aprovechamiento de lo que ya tenemos."

LA HISTORIA DEL HOMBRE ECUANIME

Si tenés dudas sobre lo que es la ecuanimidad leé ESTA HISTORIA.

Era dueño de un caballo, pero cierto día se despertó por la mañana, fue al establo y comprobó que el caballo había desaparecido. Entonces vinieron los vecinos a condolerse y a decirle:
-¡Qué mala suerte has tenido! Para un caballo que tenías y se ha marchado.
Y el hombre dijo:
-Sí, sí, así es, así es.
Pasaron unos días y una mañana el buen hombre se encontró con que en la puerta de su casa no solamente estaba su caballo, sino que había traído otro. Vinieron los vecinos y dijeron:
-¡Qué buena suerte la tuya! Ahora SOS dueño de dos caballos.
El hombre repuso:
-Sí, sí, así es.
Al disponer de dos caballos ahora el hombre podía salir a montar a caballo con su hijo. Pero un día, el hijo se cayó del caballo y se fracturó una pierna. Vinieron los vecinos y dijeron:
-Mala suerte, muy mala suerte. ¡Si no hubiera venido ese segundo caballo...
El hombre dijo:
-Sí, sí, así es.
Pasó una semana y estalló la guerra. Todos los jóvenes fueron movilizados, menos el hijo herido al caerse del caballo. Y vinieron de nuevo los vecinos a ver al padre y le dijeron:
-¡PERO VOS sí que tenes buena suerte! Tu hijo se ha librado de la guerra.
Y el hombre comentó:
-Sí, sí, así es.


La narración es un ejemplo de la ecuanimidad y también de cómo los propios hechos de la existencia (la rueda de la vida que gira y gira) habría que aprender a verlos desde la justa perspectiva.

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